Desestimada fortuna.
Desgastado atajo de riqueza
inmiscuido entre escasa realeza,
marginada se rebaja a la pobreza
cobijando en ignorancia su maleza;
Picarona magnifica su belleza
atesorando sus esfuerzos de pereza,
estimando ver a un paso su cabeza
que no arrima por deseos de rareza
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Elogiado corazón.
Ponderada la locura intermitente
provocada por latidos que no cesan.
Atisbado un pensamiento persistente
de alaridos distinguidos que me apresan.
Mágico y protector como un fósil azabache,
talismán de energías trepidantes que embelesan,
elogiado por mi mente remitente,
palomas mensajeras que siempre regresan
El parto.
Puje!,
dijo la partera... y en el último grito la mujer sintió que expulsaba el alma.
Un alma chiquitita que andará por los caminos que marcó en su itinerario el punto exacto donde empezar su recorrido.
La mujer siente que tiene dos almas, una que le pertenece
Escribiré.
Quiero escribir en un libro todo lo que yo te quiero
pero sin que el mundo sepa la verdad de tu silencio.
Escribiré para tí...una fábula de amor eterno
donde puedas ver lo bello de la vida...y de su cielo.
Donde sólo el amor sea el protagonista de...este sueño.
Escribiré en un libro como me llama el viento
pronunciando tu nombre, alto, bajo...sin quererlo
como en las noches oscuras corro hacía tí en loco vuelo
para alcanzarte y amarte...sin poder hacerlo...
Mira.
Canta una melodía de amor que sólo tú sepas. Lee un poema y absorbe toda su tierna esencia. Mira una estrella, admírala...pero no la quieras. Llora esa lágrima que en tu alma forman la pena. Ríe y en tu sonrisa dame a leer una respuesta plena... Mira, mira a tu alrededor y verás que el mundo espera. Mira, mira y veras que aún queda belleza. Mira, mira con tus ojos todo lo que tú quieras
Lágrimas.
En una gota de rocío yo vi reflejar las lágrimas de una virgen que quería olvidar... lloraba por el cariño de alguien que no sabía amar... A esa gota de rocío se unió una lágrima ámbar que la blanca virgen ya no pudo rescatar... Duele, la tristeza duele en un alma de cristal... Llora el alba en su ocaso
Tú.
Tú despertaste en mí un sentimiento de amor, ocupaste mi alma, compraste mi corazón. Tú me hiciste descubrir el fuego de mi pasión compartiendo a mi lado la vida en una ilusión. Tú me diste en un sueño tus besos y tu calor despertándome a la vida, convirtiendo en mujer mi interior. Tú apareciste en mi vida en notas de una canción y te convertiste de a poco en mi inspiración... tú eres lejano sin emoción, eres un sueño en mi dolor...
Donde estés.
Estés donde tú estés, hasta ese lugar irá mi pensamiento te veré a través de la distancia y estaré contigo en cada recuerdo. Estés con quien estés, hasta lo más profundo se acrecentará mi sentimiento susurraré tu nombre en mi plegaria y tú lo escucharás en el silencio. Hacia cualquier punto del espacio que tú mires verás, sin ver, mi corazón en el cielo oirás sus acallados latidos como un rumor y, sin saberlo, estaré en lo más profundo de tu alma y seré imagen en tus sueños. Seré lágrima, seré sonrisa, seré obsesión en tu cerebro. Estés donde tú estés, puedo verte a pesar del tiempo puedo verte a mi lado complementado en alma y cuerpo.
Cuando llegaste a mí.
Cuando tú llegaste a mí, en mi cielo no había estrellas y en la oscuridad de mi alma me atormentaba la pena. Me sentía como un caminante que camina...que camina y jamás llega, que mira hacía el horizonte y trata de alcanzarlo cuando este se aleja. Cuando tú llegaste a mí, mi vida parecía una isla azotada por tormentas, una hoja de otoño sin aliento...descolorida y seca. Me sentía mucho menos que un insignificante granito de arena que es llevado por el mar a lo profundo y a la playa regresa. Cuando tú llegaste a mí, mis ojos padecían inevitable ceguera, toda yo parecía no existir parecía, más que indiferente, muerta. Me sentía una nada, completamente vacía, carente de valor y fuerza... Cuando tú llegaste a mí, tu mano amorosa abrió en mi corazón una puerta, cubrió de luz y de calor la soledad y el oscuro matiz de mi existencia
Consuelo.
Un beso derramo
y en los labios
se deslizo.
Perdido lo busco
y no lo encontró,
alguien lo robó.
Llora con desconsuelo,
por el beso
La partida.
No estuve cuando te fuiste
Por encontrarme muy kejos
Más no ha sido impedimento
De igual manera te extraño
Y en mi corazón te llevo
Los seres cuando se han amado
Cuando ese amor, fue sentido y sincere
No importa cuantos años pasen
Siempre al llegar la muerte
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