A media luz.
Bandoneón, instrumento de amor, acompáñate del violín, flauta y guitarra y haz sonar esa melodía porteña y arrabal, fruto de la habanera y la milonga.
Deja que las pasiones se desaten con tu sonido. Que los amantes muestren su lujuria al compás de dos por cuatro. Pasos acompasados que dibujan una historia apasionada, de amores sufridos, suspendidos a la media luz de Gardel.
Tacones, sombreros y pañuelos vibran ante ti, elegante poesía.
Corazones latiendo a la par, de manera tan armoniosa, tan perfecta que deleitan nuestros sentidos.
Buenos Aires cuna de minas y garufas, personajes de historias encontradas y perdidas que pasean por tus letras. Protagonistas de historias viscerales, pasionales, ardientes que escondes en tu compás.
Acaricia mi memoria vieja canción, no suenes hasta que pueda escucharte en silencio, con la razón durmiendo las historias presentes, pasadas. Debo ser libre para ti. Debo acomodar mis sentidos y disfrutar de la belleza que regalas cuando comienzas a extender tus notas en mis oídos, en mi piel. Cuando tus pasos captan mi mirada y saboreo el gusto de esos besos que prodigas y huelo ese perfume que nunca se separa de ti.
A mis amigos...la boya durante el temporal.
No deja de sorprenderme las relaciones personales que voy estableciendo a lo largo de este camino que llamamos Vida. Hay personas que piensas que te acompañarán todo el camino, relaciones que hacen que el tiempo vuele y los silencios dejen de ser incómodos. Por eso, cuando alguno de esos amigos desaparece en el peor momento de tu vida, no muestra interés por participar de la inmensa felicidad que súbitamente ha iluminado tu vida o no quieren compartir contigo un éxito personal... Es entonces cuando decides reorganizar tus amistades en Amigos, Simples conocidos y Compañeros. La traición de tu cariño ciego por parte de esa persona te ha dejado bastante tocado, y aún intentas darle otra oportunidad... Para darte cuenta de que, definitivamente, pasará sin pena ni gloria por tu vida
Lo bueno es que la Existencia, como casi todo, tiene otro reverso más luminoso. Son los Compañeros o Conocidos a los que no prestas atención, con los que tienes un trato superficial durante años. Y, súbitamente, un día, un viaje, una conversación, una frase, un email... cambia esa relación. Descubres un confidente, alguien con quien hablar de pasiones personales muy íntimas. Un amigo fiel y sincero que se mantiene a tu lado a pesar de la distancia, las parejas e hijos absorbentes y el cambio de estilo de vida. Siempre están ahí cuando les necesitas, y para lo que sea, sin juzgarte por los errores que cometes. Queriéndote por ser tú, con muchos defectos y alguna virtud.
Al otro lado del canal.
Al salir de Paris, un dejo de nostalgia ya invadía mi mente, volaba a Italia, con destino Cataluña, los controles de seguridad me hacían pensar que en mi rostro se leía con mayúsculas la palabra INMIGRANTE, mis bolsos, mis maletas, mi cartera, fueron ultrajados una y otra vez, buscando un no se qué. Por qué debí salir de mi país, si era lo que más quería, por qué debía emigrar si acababa de terminar mi carrera universitaria que me convertía en Profesor, por qué tantas interrogantes había en mi mente si a mi edad ya debía tener todo claro y definido.
La vida me dije es como una ola, te acaricia, te golpea, te eleva y te deja caer, te cubre y te lleva en un ir y venir. Si mi vida es una ola, pensé mientras volaba desde Paría a Roma, ¡cómo me acaricia¡, por que así me sentía al ir sobre las nubes, el volar en avión generalmente es una delicia enexplicable, cómo una gran cantidad de toneladas puede elevarse con tal facilidad y mantenerse horas y horas en el aire, es como cuando duermes, solo descubres lo que pasa cuando inicias y cuando despiertas, al aterrizar tu cuerpo comienza a despertar de un sueño que no sabes cuanto va a durar. Bueno al llegar a Roma, o al despertar, seguía pensando que mi vida era una ola y que en ese momento comenzaba a golpearme, un taxista inescrupuloso, una habitación de hotel en una 3ª planta y sin ascensor, yo con mis maletas me sentí así golpeado por la ola, no me elevaba por que las escaleras eran interminables, pero si me dejaba caer en un sueño profundo por fin en una cama después de 24 horas de vuelo y me volvía a acariciar.
Amor prohibido.
Tomo comenzó un caluroso día de otoño. Ese calor no era normal en la época del año en la que transcurrió ese día. Era el comienzo de las clases.
Todo era nuevo, aunque aquel instituto ya me acogió una vez, hacía más de 4 años. Allí estaba, solo, esperando a alguien que me supiera guiar hasta mi clase, pues aunque conocía todos los pasillos de aquel lugar, no supe cual me correspondía.
Una vez llegué a mi clase para el resto del año, allí estaban algunos compañeros, aunque fueron llegando más. Las clases fueron amenas algunas, otras no tanto. Era la última hora y pensé que la monotonía seguiría. Hasta que entro ella…
Tenía todos los rasgos de una mujer que no llama la atención: no muy alta, pelo castaño, ojos marrones, tímida mirada… Pero aún así me hizo quedar ensimismado durante varios segundos, mirando fijamente su bello rostro.
La clase terminó y una vez en mi casa mi mente seguía de alguna forma en ella. No podía sacarla de mi cabeza.
- Ella es mi profesora, tengo que olvidarla. – Me decía a mi mismo, aunque mi corazón no atendía a razones. Se suele decir que el corazón tiene razones que no entiende la razón, dicho refrán podía ser aplicado completamente a mí.
Amor, inteligencia, optimismo y dolor.
Vaya, esto ya no es lo que era. Ahora resulta que se deja de creer en el amor cuando aquella persona que estaba " única, especifica y especialmente " diseñada para ti, te engaña, te deja de amar, o simplemente se da cuenta de que nunca te amó. Estas cosas pasan, aunque la primera no debería pasar. No soporto a esas personas que dejan de amar cuando no se cumplen sus caprichosos y espectaculares planes ( Lo cual no quiere decir que no sean unos planes, que bueno, podrían haber funcionado, con otra persona, o si hubiera habido una voluntad recíproca, eso nunca lo sabremos)
Pero....¿ Por qué seguir amando después de una grandísima decepción ? ( Producida, o bien porque un sujeto se pasó demasiado soñando, o bien porque el otro rompió un pacto acordado si es que lo había claro, en mi situación me pasé soñando y volvería a hacerlo infinitas veces). Se me ocurren bastantes razones, en primer lugar, porque si hablamos de " amor " como fruto de una madurez y un conocimiento, nos daremos cuenta de que amar, es bienestar con nosotros mismos, tan sólo un ejemplo de esto: Imaginemos una grandísima rosa, en una mañana primaveral de mayo, con las gotas del rocío sobre la superficie de sus pétalos. Hermosa ¿ verdad ? , ahora veamos dos supuestos, imaginemos a la persona que es capaz de amarla, de disfrutar de ella, de su belleza, de su totalidad, reportando beneficiosos y placenteros estímulos sobre su propia persona. Ahora imaginemos aquel que no es capaz de amarla, ni de admirar su belleza, es mas se siente eclipsado por ella, y la destruye furiosamente, destruyendo así, una bella flor, y reportando negativos y frustrantes estímulos sobre su persona. En el segundo caso, sucede lo siguiente a nivel inconsciente : " Esa persona no quiere amar, no ha abierto su corazón a la rosa, quizás por miedo a ser comparado con ella, o quizás por envidia pura y dura. No es demasiado inteligente desde mi punto de vista, sin embargo es demasiado habitual en nuestras sociedades" ¿ Por qué? ( Es una pregunta retórica)
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